Vale recordar que, contrario a lo que se suele pensar, ser un aliado de las personas autistas no requiere de formación académica o capacitación especial. Si alguien tiene presente que debe escuchar a las personas autistas y que sus necesidades son un aspecto importante, dicha persona ya es una aliada.

Dicho esto, sí nos serviría mucho poder contar con aliados formados en disciplinas que nos puedan ayudar en momentos clave de nuestras vidas. Ya sea en derecho, antropología, medicina general, psicología, docencia, etc. Al vivir en sociedad, nos necesitamos el uno al otro, y eso incluye a profesionales y especialistas en diversas materias. Más todavía, en áreas donde necesitamos contar con más apoyos, como la educación o el trabajo.

Podemos lograr mucho con nuestros aliados. Si se encuentran en áreas clave o si nos acompañas cuando hagamos respetar nuestras necesidades neuropsicológicas, podremos avanzar más de lo que imaginamos. Confío en que veremos pronto tales acciones y su necesario resultado.

Escrito por: Mario Puga / Activista en EITA

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