Sobre la cuarentena de 2020

En el Perú atravesamos una cuarentena, estado de emergencia y toque de queda a raíz de la pandemia del COVID-19.

En estos días, creo que se está dando una idea errónea sobre el autismo a raíz de las recomendaciones de un necesario “aislamiento social”. He visto expresado, tanto en memes como en publicaciones que se preciarían como “serias”, que las personas autistas estarían más preparadas para este momento porque su tendencia natural es la de aislarse socialmente. Esta no sólo es una idea falsa sino también fomenta un prejuicio que que debemos tratar de desarraigar. Los autistas no buscan aislarse de los demás, no viven en “otro mundo”, buscan relacionarse y socializar en sus entornos; su dificultad es no saber cómo hacerlo ya que las habilidades sociales neurotípicas no les son intuitivas.

Lo que sí les es intuitivo, y esto debería ser motivo de reflexión, es el uso de las tecnologías nacidas de la cibernética y de la internet. Como hemos señalado en nuestra teoría de la electronalidad, nuestro mundo tecnológico actual favorece el desempeño de un tipo de mente autista ya que, en buena parte, ha sido creado por ella. Los ingenieros, operarios, programadores, de las zonas donde se produce tecnología están -mayoritariamente- en el espectro. Por ello, los chats, la mensajería instantánea, el uso de emojis, etc. favorece el tipo de contacto y de interacción de alguien que necesita de cierta distancia para interactuar (muy diferente a buscar aislarse). Los autistas buscan estar conectados y no necesariamente comunicarse en el sentido neurotípico del término. Y es la “conectividad” la que define nuestro mundo y le permite otra dimensión comunicativa. Usted, al leer esto, recibe un mensaje donde yo estoy presente sin estarlo y con el cual puede interactuar dejando huella de su presencia aquí sin necesidad de compartir un mismo espacio físico ni temporal: en ese sentido, estamos siempre conectados. Este es el gran regalo que ha dado la mente autista a nuestro mundo.

En estos días de aislamiento necesario sigamos en conexión sabiendo que podemos comunicarnos gracias al trabajo y creatividad de la mente autista, la cual nunca ha buscado aislarse sino, mas bien, ha sabido darnos a conocer nuevos caminos, puntos de encuentro, de comunicación y de re-creación.

Cuídenseme mucho y quédense en casa.

Ernesto Reaño

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