Pensando sobre un trágico caso

Hace varios días, nos dimos con esta aterradora noticia (ver en La República). Se trata de otro crimen horrible contra una persona considerada “menos” y una “carga”. Lastimosamente, ya ha pasado en muchas otras ocasiones y en distintos lugares del mundo (los prejuicios poco tienen que ver con el desarrollo económico de los países). Y es bien triste constatar que muchas personas defienden a la homicida o justificarán, de alguna y otra manera, su espantoso crimen, usualmente con ataques velados a las personas en situación de discapacidad.

A quienes consideran, de una forma u otra, que una persona que requiere de apoyos es una “carga”, que se debe “comprender” la “desesperación” de quienes cometen crímenes horribles, como el de la noticia, invito a que piensen en lo siguiente:

¿Les gustaría que les pasara?

¿Les gustaría que los consideraran una “carga”, un elemento destructivo en la vida de otra persona? ¿Les gustaría que la “desesperación” de alguien a quien aman llevase a decidir sobre su vida?

Porque siempre resulta fácil opinar desde una situación de privilegio, en que se considera que nada malo pueda pasar. Pero nunca sabemos cómo se puedan llevar nuestras vidas. Quién sabe si algo nos pueda pasar algo que nos lleva a requerir del apoyo de otras personas durante nuestras vidas. O puede que un nuevo integrante de nuestra familia sea un individuo neurodivergente con las mismas necesidades de apoyo que el joven asesinado. ¿Nos gustaría que pasar por eso? ¿Aceptarían tales excusas para el crimen?

Solo es un llamado a la conciencia, una forma de que se reflexione sobre lo que damos por sentado. Espero que se vaya produciendo, de una forma u otra, el cambio de mentalidad hacia las personas consideradas “una carga” que necesitamos ya si queremos un futuro digno.

Mario Augusto Puga Valera

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *