No es “chiste”

Desgraciadamente, sigue pasando. “Autista” y “autismo” siguen siendo motivo de burlas en las comunicaciones en línea. De la misma forma, se sigue pensando que el autismo es cuestión de juego o algo que puede utilizarse como adjetivo peyorativo.

Cambiar nuestra mentalidad también implica cambiar cómo usamos los vocablos. Un acto debe ir de la mano con otro. De poco sirve abogar por querer reivindicar a las personas autistas cuando su condición se sigue empleando como sinónimo de elementos negativos o reprochables en otras personas. Los pensamientos y las ideas se tienen que demostrar en la práctica.

Sabemos perfectamente que no contamos con buenos ejemplos. Recordamos especialmente a mucha gente famosa que ha utilizado “autista” o “autismo” de dicha forma peyorativa. El cambio, entonces, debe comenzar por nuestra propia comunidad, por la gente de a pie. La idea es comenzar y seguir con ello.

Hagámoslo, para que “autismo” deje de ser un “chiste”.

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