El Transtorno Pragmático del Lenguaje (TPL)

Cuida el sentido, que los sonidos se cuidarán solos.
Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas. C. IX.
humpty_dumpty_tenniel.jpg

Para quienes trabajamos con desórdenes en la adquisición del lenguaje y en el tratamiento del espectro autista nos resulta alarmante el poco conocimiento de ciertos cuadros y la poca preparación que existe para un diagnóstico rápido y acertado.

 Este es el caso del Transtorno Semántico-Pragmático (TSP) o Transtorno Pragmático del Lenguaje (TPL, según Bishop y los teóricos actuales), poco conocido en nuestro medio, el cual suele presentar las siguientes características: el niño presenta un desarrollo inicial del lenguaje dentro de límites relativamente normales y carecer de problemas relevantes de habla; sus enunciados también pueden aparecer como bien estructurados; habla fluente, a menudo logorreica; utiliza en exceso frases aprendidas de memoria; falta de adaptación de su lenguaje al entorno interactivo (es decir responde cosas incoherentes respecto del contexto).
 
Dentro de las clasificaciones, estos niños suelen ubicarse dentro de un transtorno complejo, donde los niveles más altos (semántica y pragmática) se encuentran alterados. Por ello la relación con el espectro autista.
 
Tradicionalmente, el continuo de los problemas severos del lenguaje ha sido visto desde una sola dimensión, la de las relaciones sociales, emparentada clásicamente con el autismo. Por ello Bishop propone considerar un “problema semántico pragmático específico” para aquellos niños que no siendo autistas presenten problemas verbales significativos (no teniéndolos en el ámbito de los intereses y relaciones sociales). Por otra parte, puede señalarse que para el Síndrome de Asperger las dificultades comunicativas y sociales son menos pronunciadas, encontrándose a caballo entre el autismo y el transtorno semántico pragmático.
 
El TSP mantiene otros rasgos de semejanza con el espectro autista, en dos puntos esenciales:
la intersubjetividad y la intencionalidad para atribuir estados mentales al “otro”.
El autismo y el transtorno semántico – pragmático correlacionan justo en la afección de los componentes más altos del lenguaje, a saber, la semántica y la pragmática; sin embargo, lo más saltante es la incapacidad de estos niños para atribuir una mente (tener una « teoría de la mente »), estados mentales al “otro”, es decir, suponer que el otro tiene determinadas emociones que imprimen cierta intencionalidad a sus juicios y que ese “otro” espera de él determinadas acciones unidas a tal o cual demanda; esto da como resultado una notoria impericia pragmática y una deficitaria decodificación del significado de las emociones e intenciones. En resumen, cla dificultad puede provenir de la ausencia de una teoría de la mente, en relación con problemas en la comprensión social y el significado.
 
A continuación presento un “checklist” sobre las señales que debemos tener en cuenta en relación con un trantorno del espectro autista, Asperger y Transtorno Semántico-Pragmático:
 
¿QUE CARACTERISTICAS PRESENTAN?
– Poca capacidad para relacionarse.
– Falta de reciprocidad emocional.
– Dificultades en adaptarse socialmente a diversos contextos.
– Dificultad para comprender intenciones ajenas y dobles intenciones.
– Interés excesivo por ciertas cosas y temas.
– Lenguaje literal.
– El desarrollo motor grueso y fino puede manifestarse retrasado y existen dificultades en el área de la coordinación motora.
– Problemas para llevar a cabo una conversación fluida.
– Pensamiento lógico y concreto.
 
CONDUCTAS QUE DEBEMOS OBSERVAR:
1.- No mantiene contacto visual.
2.- Hace movimientos repetitivos (golpear, mecerse, etc.)
3.- Tiene rutinas e intereses muy marcados, manías particulares u obsesivas.
4.- No se adapta fácilmente a los cambios. (Le cuesta cambiar su rutina.)
5.- Tuvo dificultades/se demoro, en hablar hasta antes de los 3 años.
6.- No sabe jugar con otros niños.
7.- No se relaciona adecuadamente con los demás. (niños/parientes/maestros)
8.- Prefiere hacer cosas o jugar solo, que con otros chicos de su edad?
9.- A veces sus frases parecen ilógicas, desconectadas o extremadamente formales.
10.- No parece comprender lo que se le dice?
11.- Es capaz de almacenar información de datos fácilmente? (países, nombres, fechas, etc.)
12.- No demuestra expresión facial, (emociones).
13.- Usa un lenguaje excesivamente formal y poco adecuado para su edad.
14.- No entiende bromas.

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *