Diferentemente: Testimonios de adultos aspis

Aprovechamos el retorno del dr. Reaño para compartir un pograma grabado con testimonios de dos adultos aspis. ¿Cómo se sienten desde que fueron diagnosticados Aspergers? ¿Con quién se llevan mejor: con aspergers o con neurotípicos?

1 thought on “Diferentemente: Testimonios de adultos aspis

  1. Buenos días,

    He sido diagnosticada de adulta. He llegado al diagnóstico, tras muchos problemas a lo largo de mi vida, en especial, problemas de pareja (mi esposo es neurotípico). Fue precisamente él, quien tras 10 años de matrimonio sin conseguir entenderme, indagó hasta encontrar la respuesta.

    ¿Cómo me sentí tras el diagnóstico? Pasé por varias fases en cuestión de dos meses aproximadamente.

    Cuando escuché su razonamiento y la posibilidad de tener Asperger, sentí incredulidad. No podía creer lo que estaba escuchando.

    Una vez diagnosticada, sentí mucho desconcierto y un alivio inmenso. Inconscientemente, comencé a hacer un repaso de mi vida. Muchas situaciones tenían respuesta. Muchas de mis conductas, también, así como muchas de las conductas de los que me rodean.

    Del desconcierto, pasé a la negación. El motivo fue que empecé a buscar información y leer testimonios en foros. Encontré posturas muy negativas con las que no me sentía identificada. A diferencia de lo que leía en esos foros, yo sí había conseguido hacer una vida “normal”, trabajar, casarme… Luego no podía tener Asperger.

    A base de mucho dialogo con mi esposo, tuve que aceptar la evidencia. No tengo vida social. El trabajo es una fuente inagotable de problemas. Las relaciones familiares casi inexistentes aunque no por falta de afecto. Tengo un sentido de la justicia y la verdad excesivo. Soy inexpresiva; voz monótona; apenas empatía; inflexible; hipersensibilidad sensorial, etc.

    Pasé por la fase de sentir vergüenza. Tenía miedo de que mis compañeros de trabajo lo notasen. Me observaba continuamente y fui muy consciente de que a veces reaccionaba inadecuadamente ante las situaciones que se presentaban.

    Al final, a base de razonar y aplicar la lógica, me serené y me estabilicé. Acepto lo que hay, no siento ninguna vergüenza aunque me pregunto muy a menudo, como hubiera sido mi vida de haber sido neurotípica.

    Sólo conozco a personas Aspeger a través de foros. Adolecen de los mismos “vicios” que yo, es decir, intransigencia, inflexibilidad, poca amplitud de miras a la hora de enfocar un tema… El trato con ellos no me resulta ni fácil ni cómodo, lo mismo que con los NT aunque por distintos motivos. Estos me parecen más frívolos, menos serios, menos fiables, aunque, eso sí, más divertidos. Creo que saben saborear las cosas, sin tantas complicaciones como yo.

    Personalmente, pienso que los neurotípicos, aportan un punto de vista a las cosas muy diferente al mío, y ambos pueden ser complementarios.

    Si tuviera que elegir entre tratar con personas con Asperger o neurotípicos, elegiría a los neurotípicos ya que para falta de empatía, rara, callada, seria, intereses muy intensos pero concretos, poca paciencia, etc., etc., ya estoy yo.

    Mi padre tiene Asperger. La convivencia con él nunca ha sido fácil para nadie. Sin embargo, todos en la familia hacen gala de una paciencia y comprensión, que yo no poseo, supongo que por tener Asperger.

    Gracias por su programa.

    Un saludo

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