El Equipo de Investigación y Tratamiento en Asperger y Autismo (EITA) fue creado en el 2009 por iniciativa del psicólogo Ernesto Reaño. EITA surge con la idea de cubrir las necesidades de la población diagnosticada con Síndrome de Asperger, Autismo de Alto Funcionamiento y Trastorno Pragmático del Lenguaje, así como de las consultas de las familias y amigos de estas personas. El marco conceptual con el que se trabaja va acorde con los avances y descubrimientos de la Ciencia Cognitiva y de la Teoría de la Mente.
El Autismo no es una condición que presente un solo cuadro diagnóstico. En la actualidad, se reconoce que, al interior del Autismo, hay todo un espectro, denominado Trastorno del Espectro Autista (TEA), que va desde formas severas de Autismo, lindantes con el Síndrome de Down (con ausencia de habilidades lingüísticas, dificultades a nivel cognitivo y un cuadro de discapacidad) hasta formas leves de Autismo (con alto rendimiento de las habilidades lingüísticas, desarrollo cognitivo normal o superior y ausencia de discapacidades). A las formas severas de Autismo se les denomina también Autismo de Bajo Funcionamiento; a las formas leves de Autismo, Autismo de Alto Funcionamiento. Entre las formas de Autismo de Alto Funcionamiento (AAF), la variedad más compleja por alcanzar altos niveles de desarrollo intelectual en muchos casos es el Síndrome de Asperger (SA).
EITA es la primera institución dedicada exclusivamente al diagnóstico e investigación sobre el Autismo de Alto Funcionamiento (AAF) y el Síndrome de Asperger (SA). El resto de instituciones ha focalizado su atención principalmente en grupos de personas del resto del espectro autista, en especial en las diagnosticadas con Autismo de Bajo Funcionamiento. Además, tratan con otros grupos de personas no autistas que tienen algún tipo de trastorno o discapacidad, como el Síndrome de Down.
El propósito de EITA es trabajar con la población que se encuentra entre el Autismo de Alto Funcionamiento (AAF) y el Síndrome de Asperger (SA) y ofrecerle servicios y atención especializada. De la misma manera, asumimos una visión diferente de estas personas desde las siguientes perspectivas:
No se trata de una enfermedad o trastorno (en el estricto sentido del término, pese a que tengamos que hacer uso de la palabra por homogeneidad diagnóstica) sino, mas bien, de una condición. Se trata de personas que procesan el mundo de manera distinta y que, como producto de ello, configuran un pensar diferente. No existe una “cura” y esta condición no es una tragedia. Debemos proporcionar a estas personas herramientas para adaptarse a nuestro entorno y aprender a establecer puentes con ellos.
Nos encargamos de dar énfasis en las habilidades y destrezas específicas y no sólo en la “discapacidad” para adaptarse a nuestros códigos sociales, a nuestro procesamiento particular de la realidad, a nuestra comprensión de las emociones y de los estados de los demás.
Establecemos contacto con instituciones educativas, laborales y civiles con el fin de explicar en qué consiste esta condición y cómo, adecuando el entorno, podemos lograr que estas personas se desarrollen creativa y profesionalmente de manera eficaz en un marco de respeto y convivencia mutuos. Creamos y asesoramos asociaciones y redes para padres y personas que presenten las condiciones descritas.
Hasta el momento se ha realizado el 1er Seminario – Taller Internacional sobre Asperger y Autismo.



